Para la mayoría de los niños pequeños, el salto de los pañales a la ropa interior normal es demasiado grande.
Nunca antes habían tenido que pensar en el control de la vejiga. Los pañales lo absorbían todo al instante, sin retroalimentación, sin conciencia.
Estos pantalones de entrenamiento crean un paso intermedio muy necesario.
Todavía protegen contra las fugas, pero permiten que su hijo sienta lo que está sucediendo, ayudándolos a aprender las señales, desarrollar la conciencia y comenzar a ir al baño a tiempo.